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Alquileres: se terminó una etapa que provocó una de las mayores crisis del mercado inmobiliario

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El 17 de octubre de 2026 se cumplió el plazo mínimo de los últimos contratos firmados bajo la versión original de la ley de alquileres 27.551, aquella que establecía acuerdos de tres años con actualizaciones anuales por el Índice de Contratos de Locación. La norma había nacido con la intención de brindar estabilidad a los inquilinos, pero su aplicación coincidió con un período de inflación que superó el 200% anual y terminó complicando lo que pretendía resolver. Los propietarios, sabiendo que no podrían actualizar los valores durante doce meses, fijaron precios de entrada muy elevados para compensar la pérdida de ingresos. Eso no solo encareció el alquiler inicial, sino que también elevó depósitos, garantías y gastos de mudanza, dificultando el acceso a la vivienda.

En octubre de 2023 la ley fue reformada: se mantuvieron los tres años, pero los ajustes pasaron a ser semestrales mediante el índice Casa Propia. Esa reforma duró apenas un poco más de dos meses. El DNU 70/2023, al inicio del gobierno de Javier Milei, derogó la norma y abrió paso a un esquema de libertad contractual. Los contratos anteriores continuaron vigentes hasta su vencimiento, por lo que los últimos acuerdos con aumentos anuales llegan ahora a su fin. Según el Colegio Inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires, quedan menos de 20.000 contratos activos bajo el régimen de 2023, equivalentes apenas al 3,5% del total vigente. El vencimiento de esos contratos permite hacer un balance de lo ocurrido desde la derogación.

Tras la eliminación de la ley, la oferta se recuperó con fuerza. Zonaprop registró un aumento del 62% en enero de 2024 y del 195,4% en el año. En septiembre de 2026 el volumen de propiedades publicadas era 3,6 veces superior al mínimo de febrero de 2023. Sin embargo, que haya más departamentos disponibles no significa necesariamente que resulte más fácil pagar el alquiler. Los salarios aumentaron 20,54% en los primeros ocho meses de 2026, prácticamente en línea con la inflación del período, pero todavía arrastran un atraso acumulado del 29,96%. Según la Encuesta Inquilina de ACIJ, CELS y CONICET, el 52% de los encuestados destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler y el 58,8% declaró haber pedido dinero prestado, en su mayoría para pagar la vivienda. El debate sigue abierto: algunos sectores proponen volver a una regulación con contratos de tres años y ajustes semestrales; el sector inmobiliario defiende la flexibilidad contractual como la clave que permitió recuperar la oferta.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/alquileres-se-termina-una-etapa-que-duro-tres-anos-y-provoco-uno-de-los-mayores-problemas-del-nid19102026/

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Estrategias claves para buscar alquileres en Córdoba

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El mercado locativo de Córdoba mantiene un dinamismo constante impulsado por la fuerte demanda universitaria y la permanente movilidad profesional que caracteriza a sus principales nodos urbanos. Conseguir un lugar adecuado requiere un análisis exhaustivo del presupuesto y de la oferta disponible. Ya no alcanza con mirar solo el valor de la renta mensual: es indispensable evaluar el impacto real de las expensas, los servicios públicos y el costo de traslado diario según la zona elegida. La digitalización de la búsqueda ha facilitado el acceso a catálogos actualizados donde es posible filtrar departamentos por cantidad de ambientes, equipamiento y presencia de amenities como balcones o cocheras, pero la planificación anticipada de los requisitos contractuales sigue siendo clave.

Nueva Córdoba, junto con Güemes y el Centro, encabeza la preferencia del público joven por su cercanía a la Ciudad Universitaria y por una oferta cultural ininterrumpida. Estos sectores concentran una gran proporción de departamentos de uno y dos ambientes en edificios modernos con servicios compartidos. La elevada rotación de inquilinos garantiza un flujo permanente de inmuebles disponibles, aunque los valores de renta y las expensas suelen ubicarse en la franja superior del mercado. A medida que se profundiza la búsqueda hacia Alberdi, General Paz y Alta Córdoba aparecen opciones más equilibradas: metros cuadrados más amplios a un costo mensual sensiblemente menor, con acceso rápido al casco céntrico y una fisonomía de barrio tradicional que combina edificaciones de altura intermedia con casas bajas y comercios de cercanía. Cerro de las Rosas y Villa Belgrano, en la zona norte, ofrecen un ritmo de vida más apacible, con casas, dúplex y departamentos en complejos cerrados, además de colegios, centros de salud y grandes parques.

Al encarar el proceso de locación, la revisión detallada de las condiciones comerciales previene sorpresas vinculadas al ajuste periódico de los montos y a las obligaciones accesorias. Es indispensable consultar si la unidad posee medidores individuales de gas y energía o si se cobra un prorrateo en la liquidación del consorcio, y solicitar el reglamento de copropiedad si se planea habitar el inmueble con mascotas o se requiere estacionamiento. La preparación del legajo personal —recibos de sueldo, garantías propietarias de la provincia o seguros de caución— acelera la aprobación. Documentar con fotografías el estado inicial de la propiedad y contemplar el seguro obligatorio contra incendios y responsabilidad civil completa un presupuesto realista y reduce riesgos futuros.

Fuente: https://www.venado24.com.ar/argentina/c116-sociales/estrategias-claves-para-buscar-alquileres-en-cordoba/

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Alquilar en Buenos Aires ya cuesta hasta $2 millones: así se abre la brecha según la cantidad de ambientes

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El costo de alquilar en la Ciudad de Buenos Aires sigue en ascenso, aunque con matices importantes según el tamaño de la unidad. De acuerdo con un relevamiento reciente, entre julio-agosto de 2025 y el mismo período de 2026 el precio pedido por metro cuadrado de los departamentos en alquiler aumentó un 30,2% en promedio, una cifra apenas por debajo de la inflación acumulada en el mismo lapso, que llegó al 33,8%. Un dato interesante es que los alquileres nuevos se ubican un 2,7% por debajo de los valores registrados hace un año, lo que sugiere cierta moderación en las unidades recién publicadas frente al stock ya existente en el mercado.

La suba, sin embargo, no impactó de la misma manera en todas las tipologías: cuanto mayor es la cantidad de ambientes, mayor fue el incremento registrado, una diferencia que golpea con más fuerza a las familias que necesitan unidades más grandes. Hoy, un monoambiente se publica en una mediana de $650.000 mensuales, con un valor de $20.294 por metro cuadrado y una suba interanual del 29,5%, mientras que un dos ambientes se ubica en torno a los $800.000 mensuales, con incrementos proporcionalmente mayores que los registrados en las unidades más chicas.

Este comportamiento diferencial entre tipologías tiene una explicación de fondo vinculada a la oferta disponible: desde la derogación de la Ley de Alquileres a comienzos de 2024, la oferta de departamentos en alquiler en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentó de manera muy marcada, llegando a superar en un 211,9% los niveles previos a la derogación durante el primer semestre de ese año. Sin embargo, ese incremento de oferta no se distribuyó de manera pareja entre tipologías, y las unidades más grandes —que suelen requerir mayor inversión por parte del propietario para ponerlas en condiciones de alquiler— tardaron más en sumarse al mercado, lo que explica en parte por qué hoy muestran las subas de precio más pronunciadas.

Para el propietario, este escenario obliga a repensar la estrategia de fijación de precios: ajustar el valor de manera realista respecto al mercado de su zona y tipología específica se volvió clave para no quedar fuera de la demanda activa, en un contexto donde el inquilino cuenta con más información y más opciones para comparar que en años anteriores. Publicar por encima del valor de mercado hoy implica, en muchos casos, semanas adicionales sin poder alquilar la unidad, un costo de oportunidad que antes, con una oferta más restringida, prácticamente no existía.

Para el inquilino, por su parte, comparar barrios y tipologías se transformó en un ejercicio casi obligatorio antes de firmar un contrato, dado que la brecha entre zonas y tamaños de unidad puede representar cientos de miles de pesos de diferencia mensual para necesidades habitacionales relativamente similares. La combinación de mayor oferta general, pero con subas concentradas en las unidades más grandes, configura un mercado de alquileres más complejo de leer que en el pasado reciente, donde alcanzaba con mirar un promedio general para tener una idea acertada de los valores.

Fuente: Perfil, Diario de Cuyo

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El «House Flipping» Argentino: ¿Restauraciones Televisivas o Negocio Real en Tiempos de Inflación?

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En las pantallas de todo el mundo, programas como Fixer Upper o Property Brothers glamorizan el arte de comprar casas deterioradas, renovarlas con un presupuesto ajustado y revenderlas por el doble del precio, todo en un frenesí de martillazos y revelaciones emocionales. Pero, ¿se aplica este modelo –conocido como «house flipping»– en Argentina? La respuesta es un sí matizado: aunque no hay un reality show local que lo impulse con la misma efervescencia, el negocio de las restauraciones inmobiliarias está en auge en el mercado argentino, impulsado por la inflación crónica, la devaluación y un sector inmobiliario que ve en las propiedades «para poner en valor» una oportunidad de refugio contra la volatilidad económica.

En un país donde el ladrillo sigue siendo el activo preferido para preservar capital, el flipping se ha convertido en una estrategia accesible para inversores medianos. Según expertos del sector, como Virgilio Raiden, CEO de One World Developers, en la Ciudad de Buenos Aires hay al menos 150.000 propiedades con más de 35 años de antigüedad que claman por una renovación: baños anticuados, cocinas obsoletas y fachadas cansadas que, una vez revitalizadas, pueden generar ganancias del 20% al 50% en ventas rápidas. El truco, advierten, está en comprar barato –idealmente por debajo del valor de mercado– y vender en menos de seis meses, antes de que la inflación erosione los márgenes.

El contexto macro juega a favor, pero con asteriscos. La reactivación del crédito hipotecario UVA en 2025, sumada a la derogación de la Ley de Alquileres, ha inyectado oxígeno al mercado: en febrero de este año, se registraron 4.293 escrituras en CABA, un 94% más que en 2024, el mejor febrero en dos décadas. Sin embargo, la inflación acumulada (33,5% interanual en mayo) y un dólar blue estancado alrededor de los 1.200 pesos encarecen los materiales importados y la mano de obra, haciendo que los costos en dólares suban hasta un 49% en algunos rubros como cocinas. Aun así, analistas como Germán Gómez Picasso de Reporte Inmobiliario insisten: «Es más barato remodelar hoy que mañana». El flipping, entonces, no es solo un show de TV; es una apuesta calculada en un mercado donde los precios de las propiedades usadas aún están rezagados un 20-30% respecto a picos pre-pandemia.

Un Caso Práctico: La Casa de 70.000 Dólares en Ramos Mejía

Imaginemos un escenario realista, inspirado en listados actuales de Mercado Libre Inmuebles y datos de Zonaprop: un inversor porteño, digamos «Martín», un contador de 42 años con ahorros en dólares, detecta una casa de 80 m² en Ramos Mejía (GBA Oeste), un barrio obrero en recuperación con buena conectividad al centro de Buenos Aires. Precio de compra: 70.000 dólares, un valor por debajo del promedio para propiedades para renovar en zonas periféricas (donde las casas de 100 m² rondan los 100.000 USD en Villa Lugano o Mataderos). La propiedad, de los años 70, tiene un techo de chapa oxidada, pisos de cerámica agrietados, una cocina con mesada de fórmica desportillada y dos baños que parecen salidos de una novela de época. El patio trasero, invadido por maleza, es un lienzo en blanco.

Paso 1: La Compra. Martín cierra el trato en 60 días, pagando en efectivo para evitar comisiones bancarias. Costo total: 70.000 USD, incluyendo escribanía (alrededor de 2.000 USD). ¿Por qué Ramos Mejía? Es una zona de «oportunidades NURC» (necesidad urgente, realismo y capacidad de venta), con demanda creciente de familias jóvenes que buscan casas accesibles cerca de la Capital. Barrios como este vieron un 85% de aumento en alquileres en 2025, según Clarín, lo que acelera las ventas post-renovación.

Paso 2: La Renovación. Con un presupuesto de 25.000 USD (35% del costo inicial, alineado con recomendaciones de flipping para maximizar ROI), Martín contrata a un equipo local vía plataformas como Construyo al Costo. Desglosemos los gastos, basados en cotizaciones de julio-noviembre 2025:

ÍtemDescripciónCosto Estimado (USD)
Estructura y Obra GruesaDemolición parcial, techado nuevo, cañerías de gas/electricidad y plomería. Incluye mano de obra (albañiles a 50 USD/día).8.000
Cocina (5,6 m²)Mesada de granito, muebles melamina, grifería monocomando, cerámicos y pintura. (Costo total: ~6.842 USD según Reporte Inmobiliario).7.000
Baños (2 x 3,75 m²)Sanitarios, azulejos, duchas y accesorios. (Costo por baño: ~3.500 USD).5.000
Pisos y Pintura GeneralCerámicos nuevos (10.500 USD/m² material + colocación), pintura en toda la casa.3.000
Extras y ContingenciasIluminación LED, jardín básico y 10% buffer para imprevistos (inflación en materiales: +3,1% mensual).2.000
Total Renovación–25.000

El proceso dura 3-4 meses: se priorizan cambios de alto impacto visual (cocina y baños, que representan el 70% del presupuesto) para atraer compradores. Martín evita lujos importados –optando por cerámicos locales– para contener costos, que han subido 26% interanual en pesos pero se estabilizan en dólares gracias a la desaceleración inflacionaria.

Paso 3: La Venta. Post-renovación, la casa –ahora con open concept, iluminación moderna y un patio techado para asados– se lista en 130.000 USD. Se vende en 45 días a una familia de tres, ávida de espacio sin mudarse al centro. Ganancia bruta: 35.000 USD (descontando compra y renovación). Neto, tras impuestos (15% sobre la diferencia si no es vivienda única) y comisiones inmobiliarias (3-4%), ronda los 25.000 USD. ROI: 25% en 7 meses, superior al plazo fijo o bonos en dólares.

¿Cómo lo Veo? Oportunidades y Minas Antipersonales

Este caso ilustra el potencial del flipping en Argentina: accesible para presupuestos medios (inversión total ~95.000 USD), con retornos que superan el 20% anual en un mercado en recuperación. Zonas como GBA Oeste o Sur (Ramos Mejía, Banfield) ofrecen las mejores gangas, con precios de entrada 20-30% por debajo de CABA. La demanda de «llave en mano» –casas listas, sin obras pendientes– es voraz entre millennials que evitan la «montaña rusa» de la construcción local, como señala D’Aria Propiedades.

Pero no todo es un set de TV. Riesgos: la inflación puede disparar costos un 5-10% en meses (materiales como griferías subieron 2% en mayo), imprevistos estructurales (humedades ocultas) o demoras en permisos municipales. Además, sin experiencia, el «efecto sorpresa» de un reality se convierte en pesadilla: un 10% de flips fallan por sobreprecios en renovación. Recomendación: aliarse con arquitectos o plataformas como Flipping Master para capacitarte, y enfocarse en propiedades <100 m² para rotación rápida.

En resumen, el negocio de las restauraciones no necesita cámaras para brillar en Argentina; es un refugio pragmático en tiempos turbulentos. Si tenés 70.000 dólares y estómago para el polvo, podría ser tu boleto a la independencia financiera. ¿Listo para martillar? El mercado te espera, pero con ojos abiertos.

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